El cuarto día nos movimos por tres zonas diferentes, pero en general se puede decir que fue el día de los rascacielos y las vistas panorámicas.

Empezamos con una breve visita a Ebisu. Era por la mañana temprano, así que tras salir de un largo túnel que conectaba la estación de JR con Yebisu Garden Place, nos encontramos con un lugar bastante solitario. Las únicas personas de alrededor conformaban una riada de “salary men” y “office ladys”, que salían de la estación rumbo a su lugar de trabajo.

No es un lugar especialmente turístico, aunque tiene un par de atractivos como el museo de la cerveza, otro de fotografía, y un centro comercial. Sin embargo, mi motivo para visitarlo fue por pura peregrinación friki.

Día 4: Ebisu

Día 4: Ebisu

Cuando acabamos con Ebisu, tuvimos que buscarnos la vida para encontrar el metro, con una única pista que entendimos de la pobre chica del stand de información: “eskareetaa” (escalera) Pero como Tokyo esta así de bien organizado, tras localizar la escalera en cuestión, encontramos varias señales  y no nos fue dificil localizar el metro que nos llevaría a Roppongi.

Lo que mejor recuerdo de la llegada a Roppongi fue el momento “banda sonora de tu vida”, a la salida del metro. Mientras subíamos las escaleras mecánicas que desembocan a Roppongi Hills sonaba una música de fondo que era algo así como si estuvieras llegando al paraíso dejando atrás la oscuridad. Todo eso mientras poco a poco ibas viendo asomarse la imponente Torre Mori frente a un inmenso cielo azul.

Día 4: Roppongi

Después de echar un vistazo por allí, y de observar la impresionante escultura con forma de araña de la plaza, compramos las entradas para el observatorio de la Torre Mori. Subimos hasta el piso número 52 en el ascensor más veloz en el que me había montado nunca.

Lo que vimos desde allí ya lo dicen las fotos, unas vistas de casi 360º que impresionan, pero que en contra de lo que pensé no me produjo la más mínima sensación de vértigo. Disfruté intentando reconocer lugares y sacando decenas de fotos, aunque sin duda mis preferidas incluían a la Torre de Tokyo en el horizonte.

Día 4: Roppongi

Día 4: Roppongi

Tras recorrernos toda la planta (dos veces, una para cada objetivo de la cámara) decidimos subir al “Sky Deck” que no es otra cosa que el helipuerto de la torre, desde el cual se podían disfrutar de las vistas al aire libre.

Día 4: Roppongi

Tokyo a mis pies

Después de Roppongi nos dirigimos a Shinjuku, y como ya era hora de comer, acabamos en el primer restaurante que encontramos, un Suki-ya, donde nos metimos entre pecho y espalda unos menus de oyakodon. Estaba bueno pero después de aquello acabé un poco asqueada del huevo poco hecho…

Ya con el estómago lleno, paseamos por una calle que estaba llena de tiendas, en dirección a la zona de los rascacielos.

Dia 4: Shinjuku

Dia 4: Shinjuku

Acabamos el recorrido subiendo al edificio del Gobierno Metropolitano de Tokyo (Tocho) concretamente a la torre sur. Desde allí observamos a nuestro alrededor los otros rascacielos como si piezas del juego de mesa “Hotel” se tratara. Recuerdo que hacía un calor tremendo allí, así que no aguantamos para ver el atardecer.

Dia 4: Shinjuku

Dia 4: Shinjuku

Dia 4: Shinjuku

Volvimos a la estación por un paso subterráneo que descubrimos por casualidad, y a mitad de camino nos encontramos un escenario improvisado en el que unas señoras mayores bailaban una danza tradicional. Nos quedamos un rato a ver esa actuación a la que, por cierto, solo asistían un buen grupo de japoneses de la tercera edad y nosotros. Poco después regresamos al hotel.

Más fotos del día 4 en mi Flickr.

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» Por Natsuki en Viaje a Japón 2008 | Tags: , , , , , ,