Antes que nada, siento mucho haber permanecido tanto tiempo ausente… Tenía muchas ganas de mantener el blog el día pero me ha sido completamente imposible. Entre semana por las mañanas no tengo tiempo, y a la vuelta de clase siempre tengo deberes, kanjis que memorizar, cansancio acumulado, llamadas por Skype de mi madre… Y el fin de semana si me surge un plan para salir, obviamente no lo voy a rechazar para quedarme en casa escribiendo ^^’

El otro día me quedé a medias contando las gestiones que tuve que hacer las primeras semanas de mi estancia en Japón. Tal como comenté, lo primero que hice fue ir al ayuntamiento y registrarme como ciudadana de Shinjuku, solicitando a su vez el carnet de extranjera.

Después de esto, y con un certificado que demuestra que estaba registrada a pesar de no tener aún el carnet, me fui a un banco a abrirme una cuenta. El banco que elegí fue Shinsei Bank, principalmente porque sus servicios están también en inglés, y porque no tienen restricciones según el tiempo que lleves viviendo en Japón (en muchos bancos, no te abren cuenta si llevas aquí menos de 6 meses).

Al principio todo bien, me dijeron que si esperaba un poco podría atenderme una persona en inglés, pero después de casi tres cuartos de hora esperando… van y me dicen que necesitan un número de teléfono mío privado para abrirme la cuenta. Yo le respondo que no tengo todavía, que vivo en una casa compartida sin teléfono fijo y planeo firmar un contrato con una compañía de móviles después de abrir esta cuenta… ya que el móvil no lo puedo contratar sin cuenta bancaria, es un requisito. Le digo que cuando lo tenga vendré a actualizar mis datos, pero me responden que sin teléfono no me abren la cuenta… La amiga que me acompaña se ofrece a dar el suyo hasta que yo tenga uno propio… y tampoco, se niegan en rotundo. De hecho llegaron a decirme que ese dato no lo podía modificar posteriormente, cosa que me pareció literalmente increíble (WTF?)

En este punto me ví en la absurda situación de no poder hacerme contrato de móvil sin cuenta bancaria, y de no poder abrir una cuenta bancaria sin tener móvil. Total, que la única solución que encontré sin complicarme más la vida fue renunciar al móvil de contrato, a un terminal de última generación y con internet. En otras palabras: tuve que comprar un móvil prepago. Pero como no todo va a ser mala suerte en esta vida, dentro de lo que cabe logré encontrar un móvil bastante decente y con televisión, el Softbank 821SC de Samsung. Un modelo que estaba a punto de ser descatalogado y que ya pocas tiendas tenían. Lo malo es que sólo había de color negro aburrido, así que entre una cosa y otra tuve que decir adiós a tener el móvil “guay” japonés de mis sueños… A decir verdad, esta decisión no la tenía del todo clara por los gastos que conlleva un contrato, era más capricho que otra cosa, y este fue el detonante que me obligó decantarme por el prepago.

Mi móvil japonés

El manga de Shin-chan venía incluido xD

Una vez con número de teléfono, no me pusieron más pegas y pude abrir la cuenta en el banco… Al final me reía por no llorar, pero bueno, me alegro de haber comprado este móvil prepago, ¡así ahorro para el Android! :)

Compártelo:

  • RSS
  • Twitter
  • Tumblr
  • Facebook
  • Meneame
  • Bitacoras.com
  • Google Bookmarks
  • FriendFeed
  • Digg
  • del.icio.us
  • Technorati
  • Netvibes
  • Reddit
  • email

Posts relacionados:

  1. En el ayuntamiento (Gestiones, 1ª parte)
  2. Cuenta atrás
  3. Sigo aquí

» Por Natsuki en Vivir en Japón | Tags: , , , ,