Este “angelito” de aquí abajo es mi gata hace un par de días.
Pues resulta que le iba tocando la vacuna anual, y se me ocurrió llevarla esta mañana al veterinario (ahora que tengo tanto tiempo libre…) Con tan mala fortuna que, no sé si por poca maestría por parte del veterinario o porque la gata estaba especialmente nerviosa, pero fue pincharla (mientras yo la sujetaba) y ponerse como loca… ¿Resultado?
Un profundo mordisco, una visita a urgencias, una vacuna antitetánica y …




















